lunes, 25 de marzo de 2013

Mi primer rol con Shawn Jones [ROL - WRP]

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En una tarde de trabajo

Shawn Jones (Randt) & Erik Raven (MK)

Videoclub Óscar

Shawn Jones

El roce de la rueda con el encerado suelo del local provocó un suave chirrido al girar y bordear el mostrador. El hombre pasó así al otro lado de éste y se acercó a un cómodo sillón de ruedas. Ayudándose del mostrador como punto de apoyo, trasladó su trasero a éste. Recogió su silla, dándole algún que otro golpe hasta conseguir plegarla, y la dejó a un lado poco visible donde no molestara. Por último, graduó la altura del sillón presionando la pequeña palanca que había bajo el asiento, y se acomodó en él.
Echó un vistazo desde el mostrador a todo el local. Estantes y más estantes llenos de carátulas vacías de films, algunos más memorables que otros. "¿Qué depararía el día de hoy?", se preguntó. Nada, seguramente. Nada nuevo, es decir.
Entonces, sin más, agarró con una mano el mostrador y se impulsó, dando un par de vueltas completas con el sillón hasta que este se detuvo por la propia resistencia física. Dejó caer un codo sobre la mesa, con desgana, para apoyar su cara en la mano, mientras que con la otra encendió el portátil que allí había. “Veamos si tengo algún correo nuevo…”.

Erik Raven

Acababa de terminar de hacer el ingreso en el banco y parecía que se había quitado un enorme peso de encima, como siguiese sintiéndose más ligero iba a terminar flotando por las calles como un globo de helio sin rumbo. Aquel pensamiento le hizo soltar una suave sonrisa conforme recorría las calles de la cuidad de regreso a casa, pero sin embargo aminoró el paso al pasar por una fachada que le llamó mucho atención, era, o al menos parecía, un videoclub. No llevaba allí mucho tiempo, incluso podía asegurar que no llevaba allí tanto tiempo como él.
En la fachada se podía apreciar, de hecho era lo que más llamaba la atención de todo el lugar, la imagen de uno de estos famosos premios de los Óscars, de ahí su nombre. Erik volvió a sonreír mientras agachaba la cabeza. ¿Cuántas de las personas que estaban estudiando artes escénicas, como él, no querían llegar a conseguir unos de estos en el futuro?... Podía tratarse de una señal, o tal vez era una real tontería, pero el día había ido de escándalo, así que torció un poco el gesto y se decidió a entrar para alquilar una película. Ya no tenía que hacer nada y no quería pasarse el día esperando a que las horas pasasen para que llegase mañana, y con el nuevo día, la llegada de su nuevo compañero de piso.
Erik miró a todos lados observando el lugar. Las paredes estaban pintadas de rojo, eso le gustó mucho, y multitud de estanterías llenas de carátulas se extendían por todo el lugar, algo que solía repetirse en todos los videoclubs en los que había entrado, salvo en los 24 horas que son manejados por máquinas. Avanzó un poco más y se quedó boquiabierto cuando vio la cámara frigorífica de helados Häaguen Dazs, sus favoritos por mayoría absoluta.
- Buenos días...- le dijo al dependiente del videoclub con una mirada rápida y una ligera sonrisa antes de ponerse a mirar carátulas y más carátulas por entre los pasillos sin terminar de decidirse.
A ver a ver...

Shawn

No había introducido aún sus datos de gmail cuando vió al primer cliente del día entrar por la puerta de cristal. Como  todavía no había entrado en su cuenta ni había dado con nada que lo distrajera, su vista se fue, instintivamente, hacia el visitante.
Por su mirada escrutiñadora que analizó todo el local en un solo vistazo y la cara que puso ante la máquina de los helados, Shawn dedujo que se trataba de un nuevo cliente.
Realmente no es que Videoclub Óscar tuviera muchos clientes. Hacía tan sólo unos meses que habían abierto el videoclub en aquel centro comercial, aunque el inicio de aquel negocio empezó bastante antes, pero en un local en la periferia de la ciudad. Shawn, además, no es que llevara demasiado tampoco trabajando para Wills –el dueño del videoclub–, pero había podido identificar algún que otro cliente cinéfilo. Por lo demás, la gente que solía entrar al videoclub –que no era mucha, todo había que decirlo– pasaban más por mera curiosidad de quien pasea por un centro comercial y entra de forma random en las tiendas que por verdadero interés en el negocio. “Efectos de la piratería, en fin”, suspiró Shawn.
- Buenos días – le saludó.
Observó como el cliente paseó por los pasillos de forma errante, lo que hizo pensar a Shawn dos cosas: o bien era otro “guiri” que simplemente pasaba por matar el tiempo como por cualquier otro local del centro o bien simplemente quería alguna película que ver sin saber cual concretamente. De igual manera, su trabajo era “estar ahí” y, sobre todo en ésta época en la que el alquiler estaba en declive, había que hacer hincapié en el trato con el personal. O al menos así pensaba Shawn. Así pues, pasó a la acción.
-  ¿Estás buscando alguna película en cuestión o necesitas algún consejo? -  le preguntó el dependiente, a la vez que se apoyaba con ambos codos sobre el mostrador, echándose así hacia delante.

Erik

Se había recorrido todo un pasillo y había girado más de una carátula para ojear la sinopsis cuando el dependiente del videoclub llamó su atención para saber si necesitaba ayuda. Erik no llevaba sus pintas habituales, así que dudó que el muchacho lo hubiese confundido con un maleante, así que supuso que simplemente estaba siendo amable. Lo miró y dejó salir una de sus típicas sonrisas torcidas elevando con suavidad una de las comisuras de sus labios. Soltó la carátula que tenía en esos momentos sobre las manos y se dirigió al mostrador mientras levantaba la mano derecha para rascarse la nuca.
- Pues la verdad, no tengo nada concreto en mente...- empezó Erik- Tengo cosas que hacer, pero hoy prefiero dejar un poco aparte los "deberes" y relajarme un poco.- añadió con una sonrisa algo más amplia. Normalmente no solía dar tanta información a los desconocidos, pero las cosas estaban saliendo tan bien que no podía evitarlo. Después de todo, era una persona muy abierta.- ¿Ha entrado algo nuevo...?
Por fin había pagado el alquiler del piso, había encontrado compañero para que los pagos no lo dejasen seco y poder seguir con sus estudios y tenía trabajo... ¿Qué más podía pedir? Estaba muy contento y eso se reflejaba en su constante sonrisa y sus brillantes ojos azul turquesa. Probablemente si algún pajarito se pusiese a canturrear a su alrededor y alguien lo viese, lo confundiría con facilidad con una princesa Disney. Ese pensamiento hizo que se le pusiese el vello de punta, obligándolo a volver a la realidad.

Shawn

El chaval se volvió hacia él y le sonrió. Shawn le devolvió la sonrisa. Bien, no se había equivocado. Se trataba de la segunda opción.
 Sé a lo que te refieres. Y la verdad es que a veces viene bien desconectar de todo y tomarse un poco de tiempo solo para uno mismo. – “Eso suponiendo que no tenga novia, claro…” empezó a conjeturar Shawn, pero, antes de desvariar más entre sus pensamientos, se revolvió el pelo y volvió a ponerse con el trabajo. – Hace poco que entraron algunas, sí. De animación, por ejemplo, están Rango y Hop… – desvió la mirada hacia arriba y torció la sonrisa, haciendo memoria. – Por otro lado… Torrente 4 y Tron… e Inception. Y bueno, algunas más.
Volvió a mirar al chaval, el cual ahora se encontraba más cerca. Se le veía realmente feliz -y bastante atractivo, dicho sea de paso-… tal vez podría hacer que se llevara un pack e incluso una tarina de helado.
– ¿Y por qué no alguna de culto? Sé de algunas películas que todo tío debería ver al menos una vez. – dijo con cierto tono taimado mientras ladeaba ligeramente la cabeza con una sonrisa.

Erik

Erik puso los codos en la parte más elevada del mostrador y observó al joven y rubio dependiente mientras este le decía que había que tomarse un tiempo para cada uno de vez en cuando para descansar y relajarse. Erik entendió con aquello que el muchacho se encontraría en un momento parecido o que trataba de hacer de psicólogo y sacarme un par de pelis en lugar de una, el famoso método del "peloteo". Fuera como fuese, aquel tipo resultaba agradable y tenía un trato muy bueno para tratar a los clientes, siempre solía haber alguno que sacaba de quicio pero no muchos, al menos, por estadística...
El rubiales estaba sentado en un sillón que parecía ser bastante cómodo, situado tras el mostrador. Aquel sitio parecía ser muy amplio y el frescor del aire acondicionado era muy gratificante en comparación con las altas temperaturas en las calles durante el verano.
- ¿Si?- preguntó Erik ante su última cuestión.- ¿Cuál me recomiendas?... Aunque personalmente, yo recomendaría Rango a todo el mundo, eh!- le puso tono de broma, aunque lo decía totalmente en serio.
"Continúa así, Erik, y en breve le dices que lloras con ‘Bambi’".

Shawn

No pudo evitar soltar una risilla ante la broma de Rango.
– No, la verdad es que no está nada mal esa peli. – para Shawn, tenía sus fallos cinematográficos en algunos pequeños aspectos, pero ir a verla al cine no fue para nada una pérdida de tiempo o dinero.
Se volvió a recostar sobre el respaldar de su asiento e hizo un gesto de pararse a pensar qué película le podría recomendar.
– Realmente te podría decir muchas. – se pasa los dedos por el pelo, echándose los mechones al lado contrario, pensando. – Así a bote pronto se me viene ‘12 monos’, ‘Pulp fiction’, ‘American Psycho’… Aunque… –paró un momento. Tal vez no fuera una persona de comerse demasiado la cabeza, alguien más normalillo al que no le fueran ese tipo de películas más difíciles de agradar– A lo mejor quieres algo más “alegre”. – cambió de postura, apoyándose ahora en el brazo derecho del sillón – Como… ‘Un pez llamado Wanda’, ‘Aterriza  como puedas’, ‘Asesinato en Manhattan’ o ‘Atrápame si puedes’.

Erik

En ese momento Erik se sintió un poco imbécil ante tal palabrería y jerga cinematográfica que desconocía. ¿En qué agujero se había escondido cuando salieron todas esas películas en el cine? Porque no conocía ninguna...
Se rascó la oreja y puso cara de no tener ni idea de lo que le estaba hablando, pero con carisma. No sabía muy bien que responder, ni sabía qué pasaría si le pedía que le sacase cualquiera de las películas que le mencionó, al azar. ¿Le gustaría o se quedaría dormido en el sofá? Eso último le jodería bastante, porque Erik odiaba la gente que se queda dormida mientras ve una película, sobre todo si esa persona estaba acompañada. "¿Dónde quedaba las críticas y los comentarios de después?"
- ... Ehm... Sorpréndeme...- fue lo único dijo ante tal parrafada de títulos desconocidos, sin intentar esconder el desconocimiento de su rostro.- Hoy me dejo llevar.- concluyó con otra de sus sonrisas naturales. Tampoco iba a morirse si se quedaba dormido, la tarde se pasaría incluso más rápido de lo que había pensado en un principio, y como todavía no tenía nadie con quien comentar la peli...
"Lo mismo me sorprende el rubiales..."

Shawn

-Jaja, bien… pues…
Se paró a pensar un momento, calculando bien su posible oferta. Ésta debía ser lo suficientemente atractiva como para que el muchachote aceptase pero a la vez lo suficientemente barata para el negocio. Había que captar clientes, pero no tirar la casa -o en este caso, el local-  por la ventana.
Shawn apoyó la mano en el mostrador, para hacer fuerza, a la vez que pulsaba la palanca del sillón para elevarlo un poco más. Se apartó entonces del mostrador y se giró hacia la estantería que tenía atrás. Ésta estaba repleta de carátulas rojas lisas, sin ningún adorno más que una leve cinta con un número indicativo. Con una rápida mirada encontró las que buscaba y las cogió, apenas alargando el brazo.
Se volvió de nuevo hacia el cliente y dejó las tres carátulas sobre el mostrador.
-“Los otros”, “Atrápame si puedes” y “Inception”. Un thriller, una comedia y algo de acción actual. – le explicó. – Te llevas las tres y te regalo una tarina de helado, por tu cara bonita. – añadió, por inercia. “Uhmm… bien, tal vez no debería haber dicho eso”, se arrepintió al oírse a sí mismo. Así que le sonrió ampliamente, intentando suavizar el tono de lo último.

Erick

Sonrió un poco al ver como se daba la vuelta para buscar las películas que iba a recomendarle, pero se sorprendió de una cosa. Ni siquiera se levantaba de la silla para coger las carátulas. ¿Tan flojo era que ni podía dar dos pasos para alcanzarlas? Sacudió levemente la cabeza e intentó no calentársela demasiado. Hay cosas que son como son y personas que tienen sus cosas, y eso no podía cambiarlo. Lo mismo a estas horas ya habían entrado a alquilar películas bastante gente y el rubiales ya estaba algo cansado de levantarse y sentarse todo el rato. No tenía más complicación.
Escuchó aténtamente su oferta y levantó una ceja cuando escuchó que le regalaría una tarrina de helado si se llevaba esos tres títulos. Sonrió. Un chaval muy observador por lo que veía. Tan solo había pasado la mirada unos segundos por la máquina de helados, sin esconder su sorpresa, y el muchacho ya había captado aquella sensación. Debían de ser muchos años en el negocio y tenía ese sexto sentido.
Sin embargo, una pequeña pero sutil frase final sacó a Erik de aquellos pensamientos. Una frase pícara que podía malinterpretarse con suma facilidad; "por tu cara bonita"... Lo mismo estaba refiriéndose a que alquilar las tres películas y llevarse una tarrina gratis era una ganga, pero podía tratarse de otra cosa completamente distinta, y la sensación que le probocó la frase no era precisamente la de hacer un buen negocio.
-... Pues...- se quedó bloqueado unos segundos pero consiguió reaccionar sin que se notase demasiado sus mejillas sonrosadas- Va-vale... Me las llevo las tres.- añadió con una sonrisa, aunque se notaba que estaba un tanto incómodo.- Pero, a cambio, me tienes que llenar la tarrina hasta arriba de chocolate con brownie, ¿lo tomas o lo dejas?- concluyó algo cómico, para quitarle importancia a su rubor y dejar pasar un poco el tema.

Shawn

Observó su reacción con cierta atención. Al principio le preocupó, ya que le pareció que no se había tomado bien la propuesta de Shawn, o tal vez el cómo se lo había dicho. Sin embargo, al final contestó con un nuevo “regateo”, que hizo que Shawn soltara una leve carcajada.
- Sírvete tú mismo.
Intentó obviar en su mente el detalle de todo lo que implicaría que él le sirviera el helado y se concentró en el pc. Maximizó el programa de la tienda y entonces calló en el hecho de que al ser un nuevo cliente, necesitaba una cuenta nueva.
- Por cierto, necesitas hacerte socio para sacar pelis. Aunque es algo rápido. Sólo necesito que me rellenes estos datos. - le dijo mientras empezaba a abrir una ficha nueva en el programa.

Erick

La sonrisa de Erik se hizo más amplia ante la respuesta positiva del dependiente del videoclub, así que, sin pensárselo dos veces se dirigió a la máquina de los helados dispuesto a llenarse una tarina hasta arriba de chocolate con trocitos de brownie.
Conforme sacaba una tarina de la bolsa de plástico transparente en la que se guardaban todas, escuchaba como el rubiales le aclaraba que tenía que hacerse socio antes de poder alquilar películas. Cosa bastante normal, sería el primer videoclub que pisaba en una ciudad en el que el cliente puede sacar películas sin entregar ningún tipo de documento de identificación.
"Sería capaz de montar mi propio videoclub en casa vamos...", pensó de forma graciosa mientras la comisura derecha de sus labios se curvaba hacia arriba formando una sonrisa.
- Sin problemas - dijo conforme llenaba el recipiente de cremoso helado.- La única pega es que no suelo darle mi nombre a nadie sin que antes me digan el suyo.- añadió con ironía, a la vez que cerraba el tanque de helados y se dirigía al mostrador con el postre entre las manos.- Aunque eso es fácil de arreglar...- concluyó levantando una ceja y sacándole la legua al muchacho de ojitos claros, sin ningún tipo de intención oculta. Erik solía ser bastante franco y muy natural, aunque a veces sus formas suelen ser malinterpretadas con facilidad.

Shawn

Tardó unos segundos en poder reaccionar levantando una ceja y arqueando una sonrisilla.
 ¿Y si yo te dijera lo mismo? ¿Qué haríamos? – le respondió, algo divertido por la situación – Creo esto podría llevarnos a un bucle infinito, si no fuera por el hecho de que como dependiente tengo la obligación de que debo presentarse y todas esas chuminadas de reglamento. – empezó a decir con una voz cada vez más vaga, dando a ver que lo referente al código le resultaba cuanto menos aburrido, aunque no dudara en aplicarlo. –  Soy Jones. Shawn Jones. Y ahora tú. – le incitó, con un gesto de mano hacia delante y una sonrisilla.
Cogió el teclado y se lo puso delante de él y movió la pantalla para que pudiera ver y rellenar los campos con sus datos.
Se fijo entonces en el helado que se había llenado. Chocolate con trocitos de brownie.
– Joder, qué buena pinta tiene. – se le escapó decir, pasándose leventemente la punta de la lengua por los labios, inconscientemente. – No hace tiempo que no me zampo uno de esos…

Erik

Para la sorpresa de Erik, el dependiente volvió a responderle con otra pregunta con el mismo tono picante de antes, o tal vez eran cosas suyas, pero la verdad es que le resultaba animado a la vez que algo cortante el hablar con aquella persona. No le gustaba que la gente en general, y sobre todo los chicos en particular, se dirigiesen a él con ese tono. Solía ponerlo algo nervioso, pero tal vez ese punto de picardía es lo que él necesitaba... A fin de cuentas ese dilema era ya parte de la vida rutinaria de Erik.
- Yo soy Erik...- respondió tras la presentación de Shawn- Encantado- concluyó con una suave sonrisa.
Tras intercambiar los nombres, y ya algo más relajado, Erik tomó el teclado inalámbrico del ordenador y empezó a rellenar los campos de la ficha para los nuevos clientes. Eran los típicos datos que te solían pedir en cualquier sitio; nombre y apellidos, D.N.I, lugar de residencia, teléfonos de contacto, correo electrónico... Mientras completaba todos los espacios en blanco, Erik pudo ver de reojo como Shawn se quedó mirando por unos segundos su helado y como se pasaba la legua de forma casi inperceptible por los labios... Sacudió la cabeza repentinamente y, utilizando el teclado, borró unas veinte "n" que había escrito al mantener presionada dicha tecla por motivo de su empanamiento momentaneo.
- T-toma un poco... si quieres hombre...- dijo rápidamente- No creo que yo solo sea capaz de comérmelo todo- bromeó, intentando respirar hondo para no ponerse colorado.

Shawn

Mientras comprobaba los datos que había escrito en el ordenador, entrecerró los ojos y frunció suavemente los labios, tentado por la oferta. Hizo acopio del poco autocontrol que tenía y volvió a sonreír y responder:
– Nah, gracias. Que luego no hay forma de bajarlo – se le escapa una risilla ante esa idea. “A estas alturas, mejor reír que llorar”,  solía intentar pensar Shawn. – Además, – añadió, volviendo la vista hacia él – seguro que no eres una persona a la que le cueste encontrar con quien compartir tarina. – terminó con un guiño y volvió a centrarse en la pantalla.
Giró el monitor del ordenador de nuevo hacia él y se acercó el teclado para apuntar las pelis que había alquilado… Erik… Erik Raven según su ficha recién rellenada.
– Tienes tres días, domingo y festivos no incluidos, para devolverlas. –cerró la ficha con un rápido golpe en el escape y se recostó en el respaldar del sillón.

Erik

Erik parpadeó, parecía como si acabase de volver a la realidad justo después de que Shawn girase la pantalla para poder visualizarla mejor. No sabía muy bien por donde le llegaban los tiros o si, para su sorpresa, toda aquella paranoia era algo completamente inventado por su vengativo subconsciente. A fin de cuentas, nunca sabría la verdad, porque Erik no tenía intención alguna de preguntarle al joven dependiente si realmente le estaba tirando o no los tejos.
"Chico, deja de calentarte la cabeza con cosas que no existen o terminarás volviéndote loco de verdad..."
Aquel pensamiento le hizo recapacitar. Erik acababa de darse cuenta de que desde que llegó a la agencia esa misma mañana, hasta el simple hecho de alquilar un par de películas, le estaba costando la salud con respecto a los chicos. ¿Por qué no podía comportarse con normalidad delante de ellos?, ¿le pasaba aquello con todos, o solo con los guapos?... ¡¿Y se podía saber por qué cojones existían chicos "guapos" para Erik?!...
"Soy un tío normal; me gustan las chicas... Por eso los chicos son todos iguales para mí... Que decidan ellas cuales son atractivos y cuáles no... ¡A mí no me importa una mierda!"
Mientras Shawn se dedicaba a informarle sobre las normas básicas de entregas de las películas, Erik permanecía con la vista fija en la tarrina de helado, aunque lo último en lo que estaba pensando era en comérselo. De hecho, se podría decir que ni siquiera se había percatado de que estaba mirando a ningún sitio en concreto. Al final, reaccionó.
- Cla-claro...- dijo con una nueva sonrisa en sus labios, casi de repente- No te preocupes, en tres días tienes aquí las pelis, ¿vale?- fijó de nuevo la vista en el helado y lo cogió. Miró a Shawn sin saber muy bien dónde mirar y tomó las películas que acababa de alquilar, sin tener muy claro qué películas había alquilado... - Me... Ahora me tengo que ir... O el helado terminará derritiéndose.
"Ahora... ¡Corre!"
Pero no se movió.

Shawn

Recostado sobre el sillón, observó cómo Erik se quedaba embobado mirando el helado. Totalmente embobado. ‘¿En qué estaría pensando?’ se preguntó Shawn, entre intrigado y preocupado, ‘¿Habré dicho algo que no debiera sin haberme dado cuenta?’. Se mordió levemente el labio ante la inseguridad, intentando recordar qué pulla le podía haber soltado. Y es que a veces tendía a hablar de más, a largar cosas sin pararse a pensar. Shawn intentaba pensar que no era culpa suya, que no podía evitarlo, pero… ¿no era él así ya al fin y al cabo? Y nadie lo conocía en aquella ciudad como para notar la diferencia.
Entonces Erik pareció reaccionar y farfulló una torpe despedida. Shawn hizo una media sonrisa:
-Ah, ¿pero aún sigues aquí? – le dijo fingiendo burlescamente que no se había percatado de que no se había movido en todo el rato. – Como sigas mirando el helado así… vas a acabar derritiéndolo. – remató, con una media sonrisa y los ojos levemente entrecerrados.
Entonces cayó en que aún no le había pagado. De hecho, ni si quiera le había dicho cuanto eran las 3 pelis. Aunque realmente eso lo ponía un cartel a un lado del mostrador.
-Por cierto, guapo, aún no me has pagado. - le soltó, pero más de guasa que recriminántemente, mientras señalaba con el pulgar hacia el letrero con los precios.

Erik

Observó, casi sin pestañear, el letrero que había justo en la dirección en la que Shawn estaba señalando. Parecía que el estrés y las prisas le habían vuelto a jugar una mala pasada, de hecho, acababa de quedar como un completo idiota... "Vamos mejorando por momentos...", pensaba conforme sacaba la cartera del bolsillo trasero de sus vaqueros.
Mientras extraía esos seis euros del compartimento de las monedas, la mirada del joven dependiente parecía permanecer clavada en él, o al menos, así lo sentía Erik, que todavía no había comprobado si aquello era verdad, ya que no se atrevía a mirarlo a la cara.
- Aquí tienes- dijo Erik con el tintineo de las monedas golpeando sobre el mostrador de fondo.- ¡Nos vemos!.- Tras aquella rápida despedida doble, el nuevo socio del videoclub se giró sobre sus talones y comenzó la marcha hacia la salida, notando que no podría llenar sus pulmones por completo hasta que no hubiese salido del establecimiento.
Minutos más tarde y ya de camino a casa, Erik se prometió no volver a ponerse nervioso en situaciones como las que acababa de vivir. Lo pasaba realmente mal y terminaba pareciendo subnormal.
"¿Cúantas veces voy a prometerme lo mismo?..."

domingo, 10 de marzo de 2013

Un dibujillo de LUNA

1 comentarios
Hi Moto! Cuanto tiempo sin pasar por aquí, de verdad...
En fin Serafín, os dejo un dibujillo de Luna que he hecho esta tarde, me han entrado ganas de dibujar otra vez a personajes de nuestras historietas y he empezado por esta chica porque a pesar de su cabezilla loca y sus tonterias es bastante mona y muy elegante (lo heredó de su madre). El dibujo no se parece mucho a otro anterior que hice de ella pero esque hace ya tanto tiepo....y aún nos seguimos preguntando que vió en Tai XD.
 

martes, 8 de enero de 2013

FK / Kaori ~ dibujada por Wixi

0comentarios
Dibujo regalín que me hizo mi prima Wixi~ =★0★= ¡Me encanta el aire con la que la ha plasmado!


 

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